Se muestran los artículos pertenecientes al tema Críticas.

Está claro que el morbo vende y si no, sólo hay que ver las recaudaciones astronómicas de esta nueva secuela de "Batman". La muerte de Heath Ledger ha sido el centro de la promoción de la película y eso se nota. Si nos preguntásemos ahora qué habría pasado con la taquilla si Ledger no hubiera muerto, seguramente la respuesta habría sido que alabamos su interpretación pero que la película no es para tanto y quizá la recaudación no habría sido histórica pero hay algo que no se puede negar: Joker es el alma del film. Es el que desencadena la trama, el que hace plantearse cosas a los personajes y con el que el espectador disfruta. Si alguien debe llamarse el caballero oscuro debería ser él. Christian Bale se muestra seguro como Bruce Wayne pero el personaje de Batman le queda muy grande. No puede ser el caballero oscuro. En cuanto a Aaron Eckhart, se le ve cómodo como Harvey Dent y es un personaje al que se le aprecia una evolución muy marcada. Por lo demás, acción y efectos especiales a cascoporro que no cuentan nada nuevo. No se puede comparar el Joker de Ledger con el de Jack Nicholson, pues son distintos. Es más que probable que el australiano sea nominado póstumamente a los Oscar y que a nadie le extrañe que se lo den. Al fin y al cabo, a la Academia le gusta mucho hacer el paripé.

Un robot de limpieza protagoniza una película. No parece un argumento que enganche sin embargo, tiene algo en su aspecto que enternece. Wall-E físicamente recuerda al inolvidable Johnny 5 protagonista de "Cortocircuito" y tiene algo en su mirada que a muchos críticos les recuerda a Buster Keaton. Wall-E limpia la Tierra pero tiene tiempo de enamorarse de Eva, una robot que investiga si hay algo de vida en el planeta. No hay apenas diálogos pero lo que importa es la expresión. Wall-E no necesita hablar, algo que podía ser perjudicial para el desarrollo de la película sin embargo, Pixar ha calado hondo. Estética impecable y gráficos que sientan todas las bases de la animación del futuro. El socio de Disney viene pisando fuerte y demuestra que no hacen falta diálogos desternillantes para que la animación sea un éxito.
Después de varios años llega la tercera parte de La Momia y como tercera parte que es no cuenta nada nuevo. Mucha acción y momias volando pero poco más. El estupendo actor de artes marciales Jet Li queda muy desaprovechado al igual que Michelle Yeoh y lo único que salva al film son las interpretaciones de Brendan Fraser y John Hannah, los alivios cómicos que cuentan con los momentos más divertidos. Maria Bello no da la talla en el papel de la esposa de Fraser y se echa mucho de menos a Rachel Weisz, al igual que a Odeh Fehr. Luke Ford, el hijo de Fraser tampoco aporta mucho y lo único que importa de su personaje es si tiene su momento romántico con la nueva chica de la peli. Tampoco se le podía pedir mucho más a una película que viene a llenar el hueco como uno de los blockbusters del verano. Cine de palomitas en estado puro.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/